23.9.08

Convocatoria de Mons.Antonio Bonifacio Reimann

PAZ Y BIEN

“En el nombre de Dios a que cese la violencia y entre todos, autoridades y pueblo, seamos capaces de encaminar a nuestra patria por el camino de la construcción integral, fundado en los valores de la justicia, verdad, libertad, y solidaridad. Lo hacemos desde la esperanza cristiana que confía en el ser humano, que, creado a imagen y semejanza de Dios y redimido por Jesucristo, tiene la capacidad de vencer al mal”. (Mensaje de la Conferencia Episcopal de Bolivia, 10/09/2008)

A convocatoria del Monseñor Antonio Bonifacio Reimann, Obispo y Vicario Apostólico de Ñuflo de Chávez, preocupados por la actual situación que se vive en la región, en el Departamento y en el país en general, en reunión de las autoridades y representantes de diferentes instituciones y organizaciones de Concepción, expresan y comunican:

1. Su sentir de malestar y preocupación por los bloqueos de la carretera principal, con el desabastecimiento de los principales productos, combustibles, elevación de los precios en la canasta familiar, perjucio al turismo, hotelero-gastronómico, despido en las fuentes de trabajo, sector Forestal, Agropecuario, transporte, comercio y demás actividades en perjuicio de la población en general.

2. Concepción se considera un pueblo pacifico y en ese sentido insta al dialogo, a la paz y la unidad, pidiendo que sin ningún tipo de confrontación se levanten los bloqueos de la carretera a la Chiquitanía.

3. Ante cualquier divergencia o probable confrontación por cualquier tema o asunto, por lo menos en nuestro Municipio de Concepción, se convoque a las partes en divergencia en forma inmediata a mesas de diálogo, a reuniones, encuentros permanentes para concertar, propiciar soluciones al probable conflicto que pueda presentarse.

4. Qué las Autoridades o Dirigentes, se conduzcan con mesura en sus actos y palabras y se siga al llamado de la oración permanente convocada por la Iglesia; Y los medios de comunicación nos orienten e informen de manera objetiva en aras de la unidad y pacificación del país.

5. Es intención e idea de convocar a diferentes autoridades e instituciones de los Municipios de la Provincia para tratar temas que nos preocupan, dentro de un marco de libertad, verdad y fraternidad, con un diálogo permanente entre sus representantes, dirigentes de base, indígenas o campesinos y autoridades regionales.

6. Buscar la forma de conocer e interiorizarnos sobre los temas de los proyectos de la nueva Constitución y Estatutos sobre Autonomías, para el conocimiento apropiado de ambos planteamientos y de una convivencia por la Paz y Bien de todos los bolivianos.

Concepción, 22 de septiembre de 2008

El Vicario Apostólico de Ñuflo de Chávez Monseñor Antonio Bonifacio Reimann, agradece la asistencia y participación a esta convocatoria de las siguientes instituciones:

Autoridades Eclesiásticas - Monseñor, Párroco, Misioneras Religiosas
Autoridades Políticas .Administrativas - Subprefecto o Subgobernador
Autoridades Municipales - Ejecutivo y Concejo Municipal
Autoridades Cívicas, Judiciales, Educativas
Representantes de diferentes instituciones u organizaciones
Iglesia Adventista
CICC - APCOB
Cámara Hotelera
Sindicato de Maestros
Canal Municipal
Cruz Roja
Salud
Kolping
Medios de comunicación
Transportistas
Gremialistas
Cooperativas – servicios y financieras
Superintendencia Forestal
Defensor de la Niñez y Adolescencia
Caritas Pastoral Social Ñuflo de Chávez
Autoridades zonales
Padres de familia

9.9.08

...YA PUEDES CONTINUAR LA MISA



El mes de la Palabra de Dios

El día 1 de Septiembre participé en la Eucaristía de la mañana en la catedral de Santa Cruz. Con este domingo se inauguró el mes de la Biblia. Durante la celebración eucarística en la Catedral, antes de la proclamación de la Palabra de Dios, se hizo una solemne entronización de la Biblia que concluyó con el canto: “Tu Palabra me da vida”.

Este domingo coincidió también con la oración por los niños de la calle. Un grupo numeroso de ellos participo en la Misa y en las lecturas de este domingo.

El Cardenal, en su homilía, comentando las lecturas bíblicas, nos invitó a todos aceptar con fe esta Palabra que nos interpela y nos invita a negarse a si mismo para poder abrirse a los demás sin prejuicios. Recordaba también de los enfrentamientos que tuvieron lugar en estos días frente a la Catedral, después de la promulgación del Decreto del Sr. Presidente.

Estos niños abandonados por sus familias, los actos violentos acontecidos en los días pasados, nos muestran la falta de coherencia entre la fe que profesamos y nuestra vida. Qué beneficios puede traer una lectura de la Palabra de Dios atenta y llena de fe demuestra el siguiente testimonio de Mons. Samuel Ruíz, Obispo de San Cristóbal en México “… una vez el padre Fostler, dominico, iba celebrar la Misa en la comunidad indígena. Le pidieron que esperara un momento antes de celebrarla, porque se dieron cuenta que de que estaban desunidos y debían recuperar su unión. Y comenzaron a hablar unos con otros, padres con hijos, maestros con alumnos, compadres y comadres entre sí, amigos y enemigos…, y cuando terminaron, dijeron a padre Fostler: < Gracias por haber esperado. Ya puedes continuar la Misa<. Pero ese acto penitencial colectivo duró casi tres días, lo que nos da idea de las exigencias de la fe entre los indígenas. Para nosotros, el acto penitencial es cuestión de cinco minutos, y quién sabe si hay consecuencias después en la vida práctica… Para ellos no había componendas posibles con lo que dice el Evangelio: cuando vas a presentar tu ofrenda al Señor, si sabes que tu hermano tiene algo contra ti, reconcíliate primero con él, y después haz tu ofrenda” (Como me convirtieron los indígenas). Después de escuchar este testimonio me pregunto: ¿Hoy, cuando la vida en Bolivia está en peligro, bastarían los tres días para reconciliarse mutuamente y luego poder continuar con la Misa? El que me ama guardará mi Palabra…

Estimados Hermanos y Hermanas. Qué fácil es cantar, “Tu Palabra me da vida”, pero que difícil se nos hace apegarnos con fe y confianza a esta Palabra que verdaderamente nos da Vida y una Vida Eterna. ¡Qué poca importancia le damos a esta Palabra que da vida!

El mismo Jesús nos dice también hoy: “El que me ama guardará mi Palabra y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él” (Jn 14, 23-26). Los diferentes enfrentamientos nos demuestran que estamos lejos de descubrir la presencia del Señor en nosotros, y reconocernos mutuamente como hijos de Dios y hermanos entre nosotros porque estamos lejos de su Palabra. Pues esta Palabra acogida con amor nos lleva a la comunión con el Cuerpo y la Sangre de Cristo en la Eucaristía, pero también a la comunión entre todos nosotros, miembros de Cristo. Nos lo recuerdan los Obispos en Aparecida:”Al recibir la fe y el bautismo, los cristianos acogemos la acción del Espíritu Santo que lleva a confesar a Jesús como Hijo de Dios y a llamar a Dios “Abba,…la Comunión de la Iglesia se nutre con el Pan de la Palabra de Dios y con el Pan del Cuerpo de Cristo. En la Eucaristía, se nutren las nuevas relaciones evangélicas que surgen de ser hijos e hijas del Padre y hermanos y hermanas en Cristo. La Iglesia que la celebra es casa y escuela de comunión” (cfr. Documento de Aparecida, 157, 158).

A todos nos preocupan los hechos violentos ocurridos en los últimos días en diferentes lugares de Bolivia. Creo que vale la pena recordar lo que escribió el Papa Juan Pablo II en su mensaje con motivo de la Jornada Mundial de la Paz. “Una paz auténtica se construye sobre cuatro pilares: la justicia social, la verdad, la libertad y el amor. Cuando falta uno de estos pilares, entonces la paz está en riesgo” (cfr. Mensaje, 2004).

El Papa Benedicto XVI ha dirigido a los Jóvenes en Sydney durante la Misa de clausura, el día 20 de julio de 2008 el siguiente mensaje: “El amor de Dios puede derramar su fuerza sólo cuando le permitimos cambiarnos por dentro. Debemos permitirle penetrar en la dura costra de nuestra indiferencia, de nuestro cansancio espiritual, de nuestro ciego conformismo con el espíritu de nuestro tiempo. Solo entonces podemos permitirle encender nuestra imaginación y modelar nuestros deseos profundos. Por esto es tan importante la oración; la plegaria cotidiana, la privada en la quietud de nuestros corazones y ante el Santísimo Sacramento, y la oración litúrgica en el corazón de la Iglesia. Esta es pura receptividad de la gracia de Dios, amor en acción, comunión con el Espíritu que habita en nosotros y nos lleva, por Jesús y en la Iglesia, a nuestro Padre celestial”.


Decir “sí” a la Palabra que da Vida

El mes de Septiembre es el mes de mucho humo, como una consecuencia de la quema desmesurada de los pastos secos y los árboles. Junto con la hermana naturaleza sufren nuestros hermanos y hermanas “quemados” por tantos conflictos sociales y políticos.

Al mismo tiempo el mes de Septiembre está marcado por muchos acontecimientos esperanzadores en nuestra Iglesia local. Entre ellos es la preparación a la Gran Misión Popular en las parroquias de San Julián y San Ramón; la renovación de la Misión en la parroquia de Concepción; las primeras Comuniones y las Confirmaciones en las diferentes parroquias, la iniciación del curso para los Ministros de la Comunión, el Festival de canto, poesía y danza con el lema: “Jóvenes unidos a la Eucaristía rumbo a la Misión”, encuentro de la Infancia Misionera,… etc.

Así como las lluvias que anuncian la primavera traen una nueva vida, confiamos que estos acontecimientos traerán una nueva primavera en todos los niveles de la vida. Abrámonos a esta fuerza del Espíritu que se nos comunica a través de la Palabra de Dios y es capaz de penetrar hasta lo más hondo de nuestro ser y llevar allá la salvación y la paz verdadera.
Pidamos al Señor por intercesión de María Inmaculada, nuestra Madre, llena del Espíritu Santo, esta docilidad a la Palabra de Dios, acogida y vivida en todas las circunstancias de nuestra existencia. Qué ella nos ayude en primer lugar a decir “sí” a la Palabra que da Vida. “Este >sí a la vida<>. Es lo que se manifestó con vigor el día de Pentecostés, convirtiéndose en gracia y en tarea de la Iglesia para con el mundo, su misión prioritaria” (Benedicto XVI, Mensaje a los Jóvenes del mundo).

Para esta misión les bendigo y acompaño en mis oraciones. Fraternalmente, Mons. Antonio Bonifacio Reimann, OFM

4.8.08

INVITADOS AL ENCUENTRO

Evaluación del Plan Pastoral

El día 21 de Julio, tuvimos en San Ramón el encuentro del Consejo Pastoral del Vicariato. Los Vicarios Zonales de Chiquitos y de las Tierras Bajas compartieron sus experiencias tomadas del aporte de las Asambleas Zonales en las últimas semanas.

Es notable, que el Plan Pastoral todavía no tenga mucha incidencia en la vida pastoral por diferentes motivos. Sobre todo falta las personas responsables de las tres áreas (evangelización, promoción humana y pastorales específicas) que velen por la animación y el cumplimiento de las líneas de acción, y al mismo tiempo, por la coordinación con el Vicario Zonal. Dentro de estas áreas existen comisiones que se desempeñan para cumplir con las líneas de acción propuestas en cada zona. Del Área de Evangelización vale destacar: Comisión de Catequesis y Biblia, Líderes, Infancia Misionera. Del Área de Promoción Humana: Salud, Educación, Pastoral Social-Caritas; Del Área de Pastorales Específicas: Pastoral Familiar (Catequesis Familiar), Pastoral Juvenil.

Sin embargo muchas veces después de haber realizado las Asambleas Zonales, no se nota el cambio en la vida parroquial. Sobre todo en la vivencia evangélica, en la participación más activa y creativa de las Eucaristías, en el compartir la Palabra de Dios en los diferentes grupos. Nos damos cuenta que tenemos a los fieles porque sus hijos se preparan para recibir uno de los sacramentos de la iniciación cristiana y luego…la participación disminuye bastante. Y lo que más duele es la falta de unión entre la fe y la vida en diferentes niveles: social, político, cultural.

Siguen apareciendo pequeñas capillas en nuestros barrios populares de los hermanos separados; sigue creciendo la violencia, que se reviste de diversas formas y tiene diversos agentes: el crimen organizado, las injusticias, el narcotráfico, violencia con la mujer a través de las campañas de esterilización etc. De los mismos fenómenos nos habla el Acontecimiento de Aparecida (cfr. DA 76).

Nueva iniciativa en la Zona de Guarayos

Al reflexionar sobre estos aspectos el Vicario Zonal y los responsables de la Zona Guaraya han decidido no organizar esta vez la Asamblea Zonal, sino hablar con el párroco, las religiosas, los laicos comprometidos sobre la importancia del Encuentro personal con Cristo en la Eucaristía, en la acogida de la Palabra de Dios, en la vida de cada ser humano. Solamente este Encuentro con Cristo, que no vino para juzgar a nadie sino para salvar (cfr Mt, 9,13) provoca en cada uno de los fieles el espíritu de conversión. Esta conversión nos llevará a estrechar entre todos nosotros los lazos de comunión y de solidaridad que evoca el Objetivo General de nuestro Plan Pastoral.

Ojala que esta iniciativa de nuestros hermanos y hermanas de Guarayos sea correspondida y encuentre una respuesta en las parroquias. Hermanos, esperamos las buenas noticias de Guarayos.

La V Conferencia General de Aparecida nos dice: “La conversión personal despierta la capacidad de someterlo todo al servicio de la instauración del Reino de vida. Obispos, presbíteros, diáconos, consagrados y consagradas, laicos y laicas, estamos llamados a asumir una actitud de permanente conversión pastoral, que implica escuchar con atención y discernir >lo que el Espíritu está diciendo a las Iglesias”< (Ap 2,29) a través de los signos de los tiempos en los que Dios se manifiesta” (DA 366).

El taxi que se va

Concluyó con una pequeña anécdota que me pasó en el camino entre Sucre y Potosí cuando viajaba en los días pasados a la reunión de la CBR Juvenil. El taxi en que viajaba con otros pasajeros se detuvo en una de las trancas de cobro por peaje. El chofer salió para pagar por el tránsito; yo también bajé al baño. Cuando salí, el taxi estaba saliendo; corriendo grité para que pare. Gracias a Dios, después de unos 150 metros paró. Fue necesaria la intervención de los pasajeros y mi carrera.

Algo similar ocurre en nuestra Iglesia, en nuestra pastoral: mucha gente se nos va de las manos, muchos no se identifican como Discípulos y Misioneros. Por eso hay que salir al Encuentro hacia el que se aleja, hay que gritar por medio de la oración y toda nuestra vida que Cristo vino a devolvernos la vida que hemos perdido. ¿Nos quedamos parados viendo que la vida se nos va? ¿O comenzamos a correr y ser corresponsales por los que se quedaron atrás por diferentes razones (no solo por ir al baño)?

Finalmente les comunico que el día 11 de Agosto, el día de Santa Clara de Asís, viajaré con algunos Obispos de Bolivia, al Congreso Americano Misionero, CAM 3, que se llevará a cabo en Quito – Ecuador. Nuestro Vicariato estará también representado por la Hna. María José DaSilva, el P. Ruperto Rodríguez, y Srta. Emilse Daza.
Les pedimos la oración, para que este encuentro con los Misioneros y Misioneras de América nos lleve al encuentro más íntimo con Cristo y nos ayude a dar el testimonio de El.

Por intercesión de María, Virgen de Urcupiña, Patrona de Integración, el Señor les bendiga.

Fraternalmente: Mons. Antonio Bonifacio Reimann, OFM

3.7.08

Quien teme a Dios no tiene miedo

La Secretaría Nacional de la CBR envió a todas las comunidades religiosas un mensaje que titula: “La Vida religiosa escucha, discierne y se compromete en estos tiempos nuevos” (va adjunto a este Mensajero). Una de las frases que me llama la atención es esta: “Este proceso (que ocurre en Bolivia) es irreversible también para nosotros y nosotras, ya que nos confronta evangélicamente con la pérdida de poder, nos lleva a empequeñecer y nos exige vivir en la invisibilidad que se parece a la levadura y a la sal, la locura de la cruz”.Todos nos preguntamos: ¿Cómo terminará este proceso?


¿Qué debemos hacer como Pueblo de Dios?

Nos fortalecen y desafían las Palabras del Señor del domingo pasado: “No temen, no tengan miedo”. El papa Benedicto XVI reflexionando sobre estas palabras de Jesús, decía el domingo 22 de junio a los fieles lo siguiente: “Ante el amplio y variado panorama de los miedos humanos, la Palabra de Dios es clara: quien “teme” a Dios “no tiene miedo”. El temor de Dios coincide con la fe en Él, con el respeto sacro por su autoridad sobre la vida y sobre el mundo… Quien teme a Dios experimenta en si la seguridad del niño en brazos de su madre, quien teme a Dios está tranquilo incluso en medio de las tempestades, pues Dios, como Jesús nos ha revelado, es un Padre lleno de misericordia y de bondad…. El creyente, por tanto, no se asusta con nada, pues sabe que está en las manos de Dios, sabe que el mal y lo irracional no tienen la última palabra, sino que el único Señor del mundo y de la vida es Cristo, el Verbo de Dios encarnado, que ha amado hasta sacrificarse a si mismo muriendo en la cruz pon nuestra salvación. Cuando más crecemos en esta intimidad con Dios, impregnada de amor, más fácilmente superamos toda forma de miedo”.

Queridas Hermanas y Hermanos. Nuestro Plan Pastoral apunta precisamente a crecer en esta intimidad con Dios. Recuerden que nuestro Objetivo General dice: “Desde el encuentro con Cristo fortalecer en nuestro Vicariato una Iglesia en comunión, responsable, solidaria y misionera que acompaña los procesos de evangelización, promoción humana y de pastorales específicas”.

Primera evaluación del Plan Pastoral

La fiesta de San Juan Bautista me hizo caer en la cuenta que ya estamos en la mitad del año. Se acercan las vacaciones invernales, un tiempo merecido para el descanso, tanto para alumnos/as como para los educadores/as.

Por otro lado, es también un tiempo de evaluación de las distintas áreas de nuestro Plan Pastoral. En el mes de febrero (27 al 29) en la Asamblea Pastoral del Vicariato se determinó que cada Vicario Zonal convoque cuanto antes una Asamblea Zonal para priorizar una vez más las líneas de acción de cada área en su zona.

En la clausura de misma Asamblea, el P. Bernardo Falkus, Vicario General, propuso que cada párroco se reúna con los agentes pastorales más implicados y vean juntos que líneas de acción del Plan Pastoral Zonal deberían realizar con más urgencia en su parroquia, “tenemos que convencernos que si no nos identificamos con el Plan Pastoral, entonces todo nuestro trabajo pastoral sería en vano” dijo.

¿Desembocan nuestras actividades zonales y parroquiales hacia un acercamiento más íntimo con Cristo? ¿Nos sentimos convocados por Cristo para que nuestras parroquias y zonas sean casas y escuelas de comunión, de participación y solidaridad con los que sufren?

Nuestro encuentro con Cristo en la Palabra, en la Eucaristía y en la Familia

Quiero dar gracias a Dios porque hemos podido retomar nuevamente la formación de los animadores de la Palabra de Dios (cfr. Mensajero de Junio, página 2). El mismo curso se realizará en Concepción del 17 al 20 de Julio.

También ya está en marcha la preparación para un curso intensivo de los ministros extraordinarios de la Eucaristía en el mes de Septiembre (los cuatro sábados). Qué los párrocos vayan fijándose en dos laicos/as (hombres y mujeres de fe y buena conducta) con una hermana religiosa que les acompañe.

Como no dar gracias al Señor por la Adoración Eucarística en la parroquia de La Asunta realizada a partir de la fiesta de Corpus Cristi todos los días desde las 15:00 hasta la hora de la Eucaristía vespertina. Agradezco al Señor que también en otras parroquias se retoma algunas iniciativas para llevar el pueblo a las fuentes de agua viva que es la Eucaristía. Que la Eucaristía sea cada vez más “Don de Dios para la vida del mundo”, pero también, para la vida de nuestra Iglesia Local y la vida de cada Parroquia.

Ruego también encarecidamente a todos los párrocos en acoger con cariño a nuestras familias a través de la Pastoral Familiar. Casi en todas las parroquias existen una o más familias con una preparación adecuada para realizar esta pastoral tan importante (Cfr. Mensajero de Junio, Encuentro de la Pastoral Familiar, página 6).

Finalmente invito a los miembros del Consejo Pastoral del Vicariato (los tres Vicarios Zonales, representante de la Vida Consagrada y de los Laicos) a un encuentro en San Ramón el día 21 de Julio a las 9:00 de la mañana. Hablaremos sobre los asuntos arriba mencionados y otros.

Agradezco a todos mis hermanos y hermanas en Cristo, por remar junto conmigo al Encentro con Cristo, Don de Dios para la vida del mundo. Al mismo tiempo desde Cristo acercarse a las personas que sufren y las situaciones conflictivas que vive hoy nuestro país. Por intercesión de María Inmaculada Concepción, el Señor les bendiga y acompañe.

Mons. Antonio Bonifacio Reimann, OFM

29.4.08

VII Festival Internacional de música Renacentista y Barroca Americana “Misiones de Chiquitos”

Durante el proceso de restauración de los templos misionales jesuíticos se descubrió una riqueza musical de gran magnitud. En Chiquitos más de cinco mil y en Moxos (Beni) más de siete mil hojas de música sacra escritas entre los siglos XVI y XVI, tanto por músicos europeos como por los indígenas de la zona y que fue interpretada cotidianamente en estos pueblos hasta mediados del siglo XIX.

En cuanto a nuestra región de Chiquitos, la mayoría de estas notas se ha encontrado en un estado deplorable en el pueblo de San Rafael. Gracias a la intervención del Arq. Hans Roth (+2000) se ha reunido todas estas partituras en Concepción y luego intervino el musicólogo polaco, el P. Piotr Nawrot, SVD, quien supo transcribirlas y publicarlas. Actualmente está por concluir el trabajo de limpieza y conservación de este gran tesoro de la Humanidad gracias a la ayuda económica de varias Instituciones (Plan Misiones, CAF, Prefectura, Municipio de Concepción y Vicariato) y el trabajo profesional de un equipo de restauradores, en su mayoría bolivianos, uno de ellos JuanVaca de Concepción.

Estas partituras musicales fueron encontradas en un estado lamentable, recogidas con cariño, contempladas y transcritas, finalmente limpiadas, conservadas y puestas al publico para que todos puedan enriquecerse con este tesoro de la humanidad.

Este proceso me hace recordar la historia de salvación que se puede resumir en las palabras de apóstol Juan: “Porque tanto amó Dios al mundo que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Porque Dios no ha enviado a su Hijo al mundo para juzgar al mundo sino para que el mundo se salve por él” (Jn 3,17).

El mes de mayo nos invita a entrar muy a dentro de estos misterios del amor de Dios revelados en su Hijo Amado.

En este tiempo de Pascua celebramos el triunfo del amor del Padre en el Hijo que regala la vida a sus discípulos para que éstos la comuniquen a los demás;
Ascensión es triunfo y glorificación de Dios Amor que los discípulos han de guardar y transmitir;
Pentecostés, efusión del Espíritu que convierte a la comunidad en misionera;
Santísima Trinidad, nos invita a construir la Iglesia como casa y escuela de comunión (DA, 256);
Solemnidad de Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo – para que no olvidemos de esta vida nueva que se nos comunica continuamente, nos purifica y transforma en otro Cristo, compasivo y misericordioso con sus hermanos que sufren hoy;
Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús – para que Jesucristo sea encontrado, seguido, amado, anunciado a todos (DA, 14);

Finalmente el último día del mes de mayo la Visitación de la Virgen María, para que dóciles al Espíritu del Señor como Ella, sepamos abandonar las estructuras caducas que ya no favorecen la transmisión de la fe (DA 365) para que el influjo de Cristo llegue hasta los confines de la tierra.

El P. Piotr Navrot refiriéndose al octavo Festival escribe:”. El evento cultural considerado como más importante de Bolivia y el más grande del mundo en su género. Un Festival donde la arquitectura barroca (las partituras restauradas), la cultura del Oriente y la belleza de la naturaleza se suman para convertirse en música.”

A lo largo de la historia de la Iglesia hasta el día de hoy hubo siempre personas que movidos por su Espíritu se dejaron encontrar por el Señor; purificar por El; alimentar con su Palabra, su Cuerpo y Sangre; Restaurados a su imagen y semejanza se han hecho sus discípulos y misioneros llenando el mundo entero con su música de amor y de paz, de justicia de solidaridad y fraternidad universal.

Sin duda el Espíritu del Señor suscita también hoy, en nuestro ambiente hombres y mujeres a medida de Cristo. El último Congreso Misionero Nacional (16-20.04) con su lema:”Bolivia con Cristo, Escucha, Aprende y Anuncia” ha sido un testimonio convincente de ello. Sin embargo en el mismo Congreso se ha dicho también que “la misión evangelizadora no ha sido suficientemente eficaz; Bolivia, con mayoría de población católica, vive una contradicción con su fe divorciada de la vida, sin incidir en la transformación de las estructuras socio-políticos y económicas; los cambios no ocurren, si sólo respondemos a necesidades funcionales; hay necesidad de verdaderas estrategias de cambio; los documentes son letra muerta si no animan la práctica cotidiana de los católicos; si no cambiamos estructuras arcaicas y nuestra prudencia conservadora, no seremos sacramento de salvación” (Juan Carlos Velásquez, laico).

Con la ayuda de nuestra Madre, llena de gracia, dejémonos iluminar por el Espíritu Santo para ir al encuentro con Cristo, nuestro verdadero Salvador, Restaurador de la naturaleza caída. Que estos grandes misterios de salvación en el mes de mayo, nos ayuden a vivir nuestra conversión personal, pastoral. De esta manera estrecharemos los lazos de comunión entre todos nosotros y seremos auténticos discípulos y misioneros de Cristo.

Qué Dios les bendiga. Fraternalmente: Mons. Antonio Bonifacio Reimann, OFM; Concepción, 29 de abril de 2008

31.3.08

Cristo Resucitado ayer, hoy y por los siglos

A lo largo del tiempo pascual iremos recordando las distintas apariciones de Jesús a sus discípulos. Ellos a su vez comparten entre sí esta novedad y luego con la fuerza del Espíritu Santo a todo el mundo. Creemos que Jesús, el mismo de ayer, hoy y por los siglos (cfr. Hbr. 13,8) sale al encuentro con nosotros. A través de estas líneas quiero compartir con Uds. mí experiencia pascual en esta Octava de Pascua.

En estos días de Pascua hemos meditado como Jesús se acercó a los dos discípulos en el camino a Emaús, “mientras conversaban y discutían Jesús mismo se acercó a ellos y caminó a su lado” (cfr. Lc 24,12-35). Recién después de haber compartido con ellos el camino, escuchado y preguntado, Jesús les ilumina lo que las Escrituras hablaron acerca
de él.

Para que el Pueblo tenga Vida

En la Octava de Pascua llegó a nuestras manos un documento de la CEB que lleva como título:”Para que el Pueblo tenga Vida”. Son orientaciones pastorales sobre el proyecto de la Constitución Política de Estado.”Estas orientaciones están en continuidad con todo el camino que, como Pastores hemos realizado durante este tiempo y que nos ha animado a acompañar el proceso constituyente en diálogo permanente con los actores sociales y políticos” (2).

Creo que éste ha sido el método de Jesús con los discípulos de Emaús: primero acompañar, escuchar, preguntar, y luego pronunciarse al respecto. Y por eso en la misma introducción a la carta de la CEB leemos:”Tenemos la responsabilidad de expresar nuestra voz sobre asuntos fundamentales que afectan a las personas y al bien común de nuestra sociedad, con la finalidad de promover la formación de la conciencia y dar criterios de discernimiento en el momento de definir las bases de la convivencia social y política del futuro del país” (2).

Les invito, especialmente a los sacerdotes del Vicariato, a la Vida Consagrada, a los Agentes Pastorales, a tomar muy en cuenta estas orientaciones que “no ofrecen soluciones técnicas a los problemas temporales de la sociedad y del Estado, sino orientaciones éticas desde los principios de la fe cristiana, la Doctrina Social de la Iglesia y los derechos humanos universales aceptados” (5).


Qué sepamos reconocer también en este acontecimiento la presencia de Jesucristo Resucitado que hoy camina a lado de su pueblo y le habla también a través de este mensaje.

Como Pueblo de Dios que somos nos toca leer y compartir este mensaje en el tiempo pascal, haciendo la referencia a la Pascua del Señor de la muerte a la vida.


“Estos tiempos son propicios para la reconciliación, no sólo con Dios, sino entre todos los hermanos: una reconciliación que debe ser sincera, abierta a cambios personales y sociales y que nos llama a vivir en fraternidad, haciendo de Bolivia una tierra de hermanos (63).


Experiencia Pascual en el Vicariato

El día domingo de Pascua en Concepción se llenó la iglesia catedral con los feligreses no solo del pueblo sino de las comunidades campesinas y también los fieles venidos de Santa Cruz y otros lugares fuera de Bolivia. Al concluir la solemne Eucaristía todos esperaban la bendición de los comestibles en el atrio de la catedral; tampoco faltaron las aves, los monos, los perros y otros animalitos. Después de la bendición todo el pueblo acompañó a la imagen de Cristo Resucitado por la plaza. En esta mañana de resurrección he comprendido mejor las Palabras del Señor: Yo he venido para que tengan Vida y la tengan en abundancia. Valía la pena seguir a Cristo con la cruz a cuestas, pues ella nos lleva a la Vida.

El día lunes de Pascua he encontrado a Cristo Resucitado en el campamento de Los Troncos, donde el Cardenal Julio Terrazas presidió la Eucaristía en presencia de muchos niños, jóvenes y familias damnificadas. Me acuerdo un detalle de su homilía. Al verse rodeado de los niños inquietos les preguntó a ellos. ¿Cuántos minutos quieren que hable, diez o cinco? Un niño gritó: ¡Cinco! Pensé en este momento que para los pequeños lo más importante no son los grandes discursos, sino la cercanía con ellos y la solidaridad a través de las obras de caridad. Luego terminada la Eucaristía el Cardenal sentado con los representantes de las comunidades afectadas pudo enterarse de la difícil situación que viven las cuatrocientas treinta familias en relocalizadas en Los Troncos.


Esta dolorosa experiencia – decía el Cardenal – no es ajena a Jesús que tanto ha sufrido por nosotros y sigue sufriendo en cada uno de Ustedes. Pero este Cristo ha resucitado y les trae también una nueva vida; no pierdan esta esperanza y permanezcan unidos en la fe y en la comunión entre Uds.

En estos días de Pascua estuve también con la visita pastoral en Ascensión de Guarayos donde los niños que se preparan para la Primera Comunión llenaron el hermoso templo parroquial. Impresionante fue también la procesión nocturna por la plaza de Ascensión con la imagen de Cristo Resucitado donde la alegría pascual desbordo con los cantos de alabanza.


En la parroquia de El Puente pude presidir la Eucaristía en acción de gracias por los veinte cinco años de la ordenación sacerdotal del P. Sixto Gajda, OFM, párroco. En la misma Eucaristía estaba también presente la Obrera de la Cruz, Humildad Escriche que cumplía treinta y un años de su llegada a Bolivia desde España. ¡Cómo no reconocer a Cristo Resucitado en este sacerdote y en esta mujer Consagrada que a través de sus dones y carismas particulares hacen sentir nuevamente a Cristo en medio de su pueblo! ¡Felicidades P.Sixto; Felicidades Humildad!

En la Asunta encontré al Pbro. Casimiro y las Hermanas María Eva y Norma, Hijas de la Iglesia. Ahí comencé la visita pastoral (visita canónica). Agradezco al Señor por el Espíritu de contemplación y de comunión fraterna que encontré en este equipo pastoral. Considero que esto es lo más importante para formar una célula viva de la Iglesia que es la parroquia. Si existe esta experiencia concreta de Cristo y de comunión eclesial sobran las palabras porque la parroquia se vuelve “casa y escuela de comunión”.

Queridas Hermanas y Hermanos en él Señor Resucitado

Nos toca vivir los días muy particulares. Es ahora donde con Jesús que entregó la vida por nosotros y ha resucitado, con su ayuda, queremos escribir nuestra página. Su Espíritu que estaba presente en la primitiva comunidad cristiana está también con nosotros, por eso nuestra Iglesia es viva, tiene una tradición viva y una experiencia viva. Apelo a todos los feligreses y a todos los grupos parroquiales que eleven las oraciones fervientes para “alcanzar una convivencia pacífica, solidaria y justa en bien de nuestro pueblo y las generaciones futuras” (65).

Pidamos al Señor por intercesión de nuestra Madre, la Virgen María, que nos haga dóciles a las inspiraciones del Espíritu Santo para poder reconocer al Señor de la Vida y optar por este camino que él nos ha trazado también en la vida política y social. Qué El Señor les bendiga.

Reciban mi saludo fraterno: Mons. Antonio Bonifacio Reimann, OFM

12.3.08

Nuestro Encuentro con Cristo Resucitado

Doy gracias a Dios por habernos reunido en la Asamblea Pastoral del Vicariato en los días 27, 28 y 29 de febrero de 2008. Fue una experiencia sobre todo de comunión con Jesús que nos ha llamado para trabajar en su viña que es la Iglesia local. Pero también se crearon los lazos de comunión entre nosotros que somos sus miembros: laicos comprometidos, Vida Consagrada y sacerdotes – tanto diocesanos como religiosos.

Se sintió algo de lo que había pasado un día con los 72 discípulos cuando regresaron donde estaba Jesús y le contaron todo lo que habían hecho (cfr. Lc 10,17).

Comenzando por mi persona, luego los tres Vicarios Zonales, los responsables de las tres áreas (evangelización, promoción humana, áreas específicas) y los presidentes de las diferentes comisiones, compartíamos los logros y las dificultades encontradas en nuestra evaluación del Plan Pastoral 2006-2009. Los informes en general reflejaban una Iglesia viva, activa. Sin embargo se nos presentó un interrogante, ¿Cómo estas actividades de las comisiones conducen a la consecución del objetivo del área respectiva y del objetivo general? Y una vez más nos convencimos lo que dice el Salmo de que si el Señor no construye la casa, en vano se cansan los albañiles (Salmo 127). En todo lo que somos y hacemos tenemos que partir siempre del encuentro con el Señor. Solamente desde el encuentro con Cristo podemos fortalecer nuestra Iglesia – Comunión, de manera responsable, solidaria y misionera (cfr. Objetivo General del Plan Pastoral).

Esta verdad en la Asamblea Pastoral hemos iluminado y confirmado con la ayuda del Documento de Aparecida. Todos agradecemos al P. Fernando Bascopé, secretario para la pastoral en la CEB, por acercar a nuestra realidad pastoral este acontecimiento de Aparecida con su mensaje central: “Ser discípulos y misioneros de Cristo, Camino, Verdad y Vida, para que nuestros pueblos en El tengan vida en abundancia” (1)

Queridas Hermanas y Hermanos. El tiempo de Cuaresma es un tiempo propicio para profundizar y asumir nuevamente el estilo de vida propio de los discípulos de Jesús: sencillo, alegre, y servicial, con una fe sólida arraigada en lo más íntimo de nuestro corazón y alimentada por la escucha de la Palabra y con el Pan del Cuerpo de Cristo.

Nos esperan los días de la Semana Santa, para renovar nuestra unión intima con Jesucristo que:

· entra humildemente a Jerusalén para consumar su entrega por todos nosotros (Domingo de Ramos)
· nos lava los pies para mostrarnos su entrega y su amor, nos deja el pan y el vino como su presencia para siempre (Jueves Santo)
· muere por fidelidad al camino del amor de Dios; su muerte es fuente de vida definitiva para nosotros y para la humanidad entera (Viernes Santo)
· penetra hasta en lo más profundo del abismo de la tierra y de nuestro ser, para anunciar su liberación (sábado Santo)
· en medio de la noche, el amor ha vencido a las tinieblas, la vida a la muerte; todos nosotros estamos llamados a seguirlo en comunidad para compartir esa vida. ¡Aleluya!

Hoy, cuando se percibe la lucha por el poder, por el prestigio, necesitamos discípulos al estilo de Jesús: humildes, serviciales, que comparten no solamente sus ideas, sino que son capaces de entregar la vida por el Reino de Dios, discípulos que no se dejan engañar por las tinieblas de la mentira, de la confusión, sino que la transforman con el Espíritu de Justicia y de Verdad.

Necesitamos discípulos y discípulas convencidos que la Iglesia “atrae” no tanto por el proselitismo y cumplimiento fanático de las leyes, sino cuando vive intensamente su amor a Jesucristo y se entrega generosamente al servicio de la caridad desde la comunión eclesial.,

Cada día la radio Santa Cruz transmite el programa educativo denominado “El Maestro en casa” Me gusta escucharlo, y al mismo tiempo me recuerdo una gran verdad: esta casa soy yo, es cada persona, es la comunidad religiosa, es la familia, es la parroquia, es nuestro Vicariato. Esta casa donde vive el único Maestro, Jesucristo, que ha muerto y resucitado, es Bolivia. ¿Somos capaces de escuchar a este maestro, como las mujeres del campo cuando aprenden a escribir? ¿Somos capaces de escucharlo cada día aunque sea quince minutos, para aprender a escribir con una letra nueva de humildad, de servicio, de entrega total, de esperanza en la vida, de alegría pascual?

Y concluyo y les saludo con estas palabras: “No tenemos otro tesoro que éste. No tenemos otras dichas ni otra prioridad, que ser instrumentos del Espíritu de Dios en la Iglesia, para que Jesucristo sea encontrado, seguido, amado, adorado, anunciado y comunicado a todos, no obstante a todas las dificultades y resistencias. Este es el mejor servicio que la Iglesia tiene que ofrecer a las personas y naciones” (Aparecida, 14).

Feliz Pascua de Resurrección para todos mis hermanos y hermanas en Cristo.

Fraternalmente, Mons. Antonio Bonifacio Reimann, OFM

Concepción, 6 de Marzo de 2008